Clásicos
Los clásicos son un mundo aparte.
Creo que muchas obras de arte les pasa como a tantos inventos: con el tiempo son ampliamente superados aunque, agradecidos, recordemos al primero que tuvo la idea. Sí, Edison inventó la bombilla pero hoy usamos otras muy diferentes. Y sí, hay libros que cuando se publicaron supusieron un hito. O tal vez ni siquiera fue entonces cuando se apreciaron en toda su variedad los caminos que abrían. Las palabras al margen de los manuscritos emilianenses dieron paso al castellano del que hoy es hijo el español. Pero leerlas no proporciona un placer especial al lector común como tampoco La Celestina. O al menos a mí.
Hay otros clásicos que mantienen su fuerza y que, además de su valor para la Literatura, siguen entusiasmándome como lo hicieron con lectores de hace muchos años. Ésos son los que están aquí.

Odisea
Sí, ya sé que el autor de la Odisea es Homero, como de la Ilíada. Pero hay quien dice que

Madame Bovary
Madame Bovary pasa por ser la madre de La Regenta, y así Flaubert podría ser el padre de Clarín. No

Misericordia
Del SXIX y con ese título, no pensé que me fuera a gustar pero me equivoqué. Aunque al principio la

La Regenta
Otra relectura periódica, como los que releen El Quijote de cuando en cuando. No en vano ambas están consideradas las

Los tres mosqueteros
Lo saqué para que lo leyera mi hijo y se me antojó releerlo. Reconozco que sigue teniendo su atractivo y