Lógicamente, si había un Diario de invierno, debía haber otro de verano lo que pasa es que se llama A salto de mata. Aunque también pretende ser autobiográfico, una vez uno ha leído más libros de Paul Auster no tiene más remedio que desconfiar y considerarlo mejor una novela. No todos sus libros me gustan, ha hecho experimentos que no querré releer, pero siempre escribe de una forma que engancha y que se sigue muy bien con independencia de lo que te cuente. Aquí, sus andanzas de juventud, la indolencia de aquellos años… el subtítulo de crónica de un fracaso es buen ejemplo de lo que es Paul Auster pues cuando lo escribió ya era un escritor consagrado que en absoluto había fracasado.
Entre las diversas cosas que cuenta dice que cobraba 25$ por artículo en 1970, lo que no estaba nada mal aunque costara vivir de ello. En mis horas laboralmente más bajas yo los escribí por 1€. Cierto que no soy escritor y que eran artículos para revistas de aviones, etc. pero también habían pasado cuarenta años.
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Traducción: Benito Gómez Ibáñez
Me ha parecido muy buena, con frases hechas y expresiones que suenan perfectamente. Un buen ejemplo es el del título, que refleja bien lo que es el libro y que no parece guardar relación con Hand to mouth del original. cierta plenamente el traductor (si es que fue él) como acertó en Diario de Invierno y en Invisible, aunque este último tuviera algún resbalón. En conjunto, reconozco que me parece un buen traductor, merecedor de engrosar el índice de Matemáticas Bilingües.
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*Novela
