Reseña, Magallanes, Stefan Zweig

Magallanes

Stefan Zweig

Guillermo del Campo
Fecha: 6 de agosto de 2026
Categoría: Historia y política

Pudiera parecer que las biografías de Zwieg son meramente divulgativas y que para saber bien la Historia son preferibles los estudios más enjundiosos pero creo que es todo lo contrario. Aunque entiendo que los profesionales prefieran los textos más asépticos en los cada aserto aparece respaldado por una cita, los meros aficionados aprendemos mucho más con Zweig o Churchill que con Elliot, por ejemplo. Y no sólo porque las citas nos sean menos necesarias, puesto que pocas interpretaciones de las mismas querremos comprobar, sino porque a la lectura amena se suman, al menos en el caso de Zweig, respuestas a preguntas que se formula cualquiera y para las que no puede haber cita de respaldo alguna. Sus biografías son el paso siguiente, una vez se conocen ya los hechos: reflexionar sobre ellos. ¿Quién no se ha preguntado alguna vez cómo Carlos V, nacido en Gante, pudo contagiarse tan deprisa de un quijotismo que ni había nacido y liberar a Francisco I de la torre de los Lujanes… para que de inmediato traicionara todos los acuerdos? Los libros de historia reseñan sin más el asunto o, peor, dan a entender que se debió al espíritu caballeresco del emperador. No es fácil enterarse de que, en realidad, Francisco I tuvo que dejar como rehenes a sus dos hijos varones; es mucho más probable descubrirlo en una visita a Villalpando, donde estuvieron encerrados, que leyendo a Elliot, Yun, Parker, Fernández A, Kamen y tantos otros. Pues de la misma manera, tampoco leyendo libros sobre la primera vuelta al mundo se va a enterar uno fácilmente de por qué los desertores de la expedición de Magallanes, en vez de ajusticiados, acabaron realizando nuevas exploraciones para Carlos V. Ha de ser Zweig quien, además de ofrecer los datos, haga una suposición razonable. Quienes comenzamos a interesarnos por la Historia en bachillerato, con las novelas históricas, que dimos luego el paso a libros más sesudos, seguimos necesitando de vez en cuando de libros como los de Zweig, o Atwood, que nos aclaren algunos detalles que se nos escapan.

Zweig es siempre muy entusiasta, de más, con sus biografiados. A veces con su maldad, como con Fouché, pero en el caso de Magallanes, con sus virtudes. Ello no le impide criticar su humor, su altanería, y justificar incluso parte de los amotinamientos, pero sin perder de vista que el portugués era el genio de la aventura desde el principio y hasta el final. Incluso después de muerto. Magallanes quería abrir una ruta a las especias alternativa a la que ya tenían los portugueses por el Índico y eso sólo podía interesar a España, que fue quien patrocinó la empresa y puso la mayoría de sus expedicionarios y capitanes. Algo parecido a lo que pretendía Colón, que siendo genovés acabó descubriendo América para España. El portugués nunca pretendió dar la vuelta al mundo sino encontrar el paso que hoy tiene su nombre y llegar por ahí a las Molucas y, debido a las circunstancias, fue Elcano quien realizó la proeza de la circunnavegación.

.

.

Traducción: José Fernández

Estupenda traducción que no es tan fácil como pudiera parecer pues el libro está escrito en un tono grandilocuente, el de Zweig, que requiere de un vocabulario cuidado y de construcciones variadas que uno no espera en una reseña histórica. El mérito es de la editorial Capitán Swing, a pesar de una portada horrenda, que eligió esta traducción de entre las varias que hay, junto con el de añadir algún anexo de cierto interés.

.

*Historia

Deja el primer comentario

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Las cookies empleadas en esta web nunca almacenan información personal.

Para más información, consulta la política de privacidad.