Librito mínimo de un buen biógrafo que sabe dar un aire novelesco a sus relatos haciéndolos así más interesantes. No se llega a echar de menos el rigor del historiador profesional porque el tema tampoco tiene tanta enjundia: porqué América y no Colombia.
De hecho, el autor te anima a que dejes de lado lo mucho que sabes y te pongas en la piel (no me metas en los zapatos de nadie) de los que iban descubriendo el mundo a golpe de lo que iban contando quienes lograban volver de algunas de las aventuras de la época. Sólo así se puede comprender porqué se olvidó al genovés (no entra, qué pena, ensi Colón era catalán o gallego…) en beneficio del italiano. Zweig, fiel a su estilo, hasta insinúa la verdadera razón de la preferencia de América: la sonoridad de la esdrújula se impuso.
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Traducción: Joan Fontcuberta
Buena traducción. Fontcuberta además sabe que los barcos pueden hacer agua por la carcoma y hundirse, porque sería imposible que lo hicieran en plural como ahora está tan de moda.
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*Historia
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