Lógicamente lo leí a rebufo de La uruguaya. Otro chute de argentinismo que también me ha gustado. El comienzo promete, luego pasa a ser el relato de un viaje hasta volver a retomar el hilo. Pero el viaje tiene su interés también.
Pedro Mairal va contando las inseguridades y dudas de un chaval de diecisiete años al que le pasan cosas malas y cosas buenas. Las cuenta con cariño de manera sencilla y vívida. Si en La uruguaya contrasta levemente dos capitales, aquí se enfrentan rotundamente lo rural y urbano, lo sencillo y lo complejo. Todo en un ambiente como antiguo, la novela es de 2098, a lo que habrá que sumar la diferencia entre Europa y Sudamérica. El autor tiene un punto romántico que me gusta: en La uruguaya quedaba más oculto por la edad de Lucas, ya de vuelta de todo, pero aquí sale sin complejos con la juventud de Daniel.
Se me ha hecho más difícil de entender que otras novelas argentinas y en este caso creo que sobre todo he perdido demasiado de la parte del viaje. O quizá es que algunos pasajes necesitaban un poco más de desarrollo.
Ah, bien por Asteroide: la edición es muy bonita, a juego con la otra novela. Y bien por la portada que no nos quita la posibilidad de imaginar. El nombre de Sabrina Love es más que suficiente para estropearlo con una foto.
*Novela
