Un tebeo que está bien sin más pretensiones. Es verdad que lo cotidiano es agradable y que no todo han de ser aventuras trepidantes pero la monotonía necesita ser contada con cierta gracia. Miércoles, como podría ser jueves o martes, cuenta esa cotidianeidad de quien se levanta y despierta al vecino, de personas que se observan en un parque, de los diálogos siempre interrumpidos de una pareja… Y lo hace bien pero sin más. La historia del robo de la mochila debería haber tenido algo más de miga, o los colores de la mañana diferenciarse de los del atardecer, como se distinguen en el mapa y tan bien hace Paco Roca… Está bien, tiene algo, pero le falta un poquito, no mucho, que es importante cuando uno pretende basarse en tan poco. Y lo que quizá tenga de más, los instantes musicales del final, no pasan de una anécdota.
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*Tebeo
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