La sonrisa de los pájaros

Lea Vélez

Guillermo del Campo
Fecha: 7 de marzo de 2019
Categoría: Para no levantarte

Lo que parece una novela de las que se llaman literarias se combina con una interesante historia policiaca a partes iguales. Ello supone un beneficio para la trama, sin duda, que va ganando en intensidad conforme se nos agotan las páginas, hasta un clímax casi cinematográfico. Pero también hace que se pierda un poco de la belleza de la propia narración por sí misma.

Se estructura en capítulos cortos, muchos de los cuáles tienen un comienzo tranquilo, reflexivo, y acaban en tensión. Diría que toda la novela trata de combinar parejas: acción y reflexión, sentimientos y sucesos, la placidez del retiro con la comezón de la investigación. Incluso en el lenguaje se combina el buen hablar (duda de que las cosas sean así) con el habla local o los tecnicismos de la cetrería. Tanta combinación, sin embargo, no es fácil.

La cetrería hace de mundo simbólico en el que quizá se reflejen los personajes pero su lenguaje resulta difícil para el no iniciado. La facilidad de Delibes para combinar un rico vocabulario campestre que te haga sentir lo que desconoces no es fácil de alcanzar. Los cuadernos del cetrero me recuerdan al papel que juegan los floretes en El maestro de esgrima, de Pérez Reverte, pero esos diarios no calan lo mismo que los monólogos de D. Jaime. Tal vez porque el amor a la espada o al campo hay que llevarlo muy dentro para que aflore al escribir y no puede ser de circunstancias o sobrevenido.

Pese a todo, ese planteamiento tan dual de la novela me parece bueno y en sus últimas consecuencias, asesinato frente a accidente, lo mejor de ella. En medio me sobra el pastiche de declaraciones, informes, diarios, etc. que interrumpen a una narradora a la que me gustaría leer más. Prefiero todas esas reflexiones sobre las palabras, los nombres, la diferencia entre ver y mirar (quizá la que más me ha gustado) o cómo juzgamos y condenamos. Conseguida una buena historia, bien hilvanada, era la voz de Alma la que me interesaba leer, no la de los atestados.

Creo que está de moda eso de escribir libros que cuentan cómo han sido escritos (Soldados de Salamina, Recordarán tu nombre). Puede que parezca una manera muy directa y verosímil de escribir, pero me temo que no es la mejor y que es preferible elaborar mejor la narración.

Sin embargo, es verdad que la mayoría de los lectores que conozco se limita a comentar la trama en sí, sin más detalles. Es curioso porque de tratarse de una película comentarían acerca de la fotografía y de la música también como medios empleados para transmitir algo más que los simples hechos pero con los libros parece que la forma de narrar importe poco. La autora me comentó que son las palabras y la manera de elegirlas y combinarlas las que tienen que armar la literatura, a diferencia de los guiones que se tienen sólo por lo que cuentan. No puedo estar más de acuerdo pero, ¿por qué entonces tantos lectores son remisos a bucear en estos aspectos, que son los propios de la literatura, y tratan a ésta como simples guiones?

*Novela de intriga

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