Reseña, Boulder, Eva Baltasar

Boulder

Eva Baltasar

Guillermo del Campo
Fecha: 24 de agosto de 2026
Categoría: Sin categoría

Me la recomendó quien se parece de cara a la autora y es otra novela facilona, cortita, introspectiva, que no está mal sin ser en realidad gran cosa. Comprendo que a quien le coja en un momento dulce le llegue más pero fundamentalmente por lo que quiera poner el lector pues Eva Baltasar se limita, de nuevo, a acumular frases, buena parte de ellas absurdas. Tras una verborrea con un sinfín de cosas como “la habitación rueda como si tuviera patas”, que no tienen ni pies ni cabeza, uno percibe en el balbuceo un deseo de expresar algo y lo completa como buenamente puede.

Sin embargo, incluso sin cogerme en ese momento dulce, y de la misma manera que ya lo hizo Permafrost, reconozco que algo me llega, más de lo que cabría esperar. Será quizá porque las frases tienen cierto ritmo y hasta rima en ocasiones, será porque es fácil identificarse con el deseo de la autora de transmitir… Y la novela acaba siendo mejor de lo que puede parecer, a lo que ayuda mucho que sea tan corta. Por supuesto que hay páginas mejores, como la de la sala de espera de la clínica. Y que tiene gracia la crítica de la maternidad hecha por otra mujer (se trata de una pareja de lesbianas) junto con alguna reflexión: la inseminación artificial es de lo más democrática (debería decir igualitaria) pues los espermatozoides no tienen que vencer en una carrera. Esforzados y holgazanes llegan, hombro con hombro, hasta el final sin dificultades.

La protagonista, apodada Boulder, (roca), es una mujer típica del momento y uno ha de preguntarse lo que habrá de la autora en ella: individualista, justifica sus vicios y su egoísmo simplemente en que se lo merece, por que sí. Probablemente tuvo ocasión de subir con frecuencia una escalera como la que vi hace no mucho en un instituto, en cuyas tabicas había todo tipo de mensajes positivos: “Me quiero”, “Sé quien tú eres”, “Eres capaz” “Vales más de lo que crees”, “Eres suficiente”, “Te tienes a ti y es lo que importa”…

La escalera de un instituto «positivo» en donde lo del esfuerzo o la solidaridad quedó atrás.

No es que esté en contra de los mensajes positivos pero no vendría mal alguno complementario: vale, eres capaz… si te esfuerzas; o mira que los demás también andamos por el mundo. Porque si sólo se cuenta con lo estupendo que se es, se llega a Boulder, ejemplo de quienes hoy apenas pueden con los compromisos de una relación estable, incapaces para la menor obligación. Desbordadas sólo con las propias necesidades, son personas que necesitan que las dejen tranquilas con sus cigarros, o sus cafés, porque son suficientes, sí, se bastan para bastarse y no quieren más… porque no pueden. Intensas a la vez que pobres, como la novela, que lógicamente tiene su público.

.

.

Traducción: Nicole D’Amonville

La traducción, supongo que del catalán, debe resultar muy sencilla salvo en esas cosas que se transfieren mal como hacer vacaciones (en vez de cogerlas), o en este caso, hacer cabezadas (en vez de darlas) pero se lee perfectamente.

.

Verde/*Novela

.

De qué va. (Quizá no quieras leerlo).
Una chica española trabaja de cocinera en un barco y se enamora de Samsa, con la que se va a vivir a Reikiavik. Allí viven en pareja hasta que Samsa decide que quiere tener un hijo, algo para lo que Boulder, que es el mote que tiene la española, no se ve muy dispuesta. Tras el nacimiento de la niña, Tinna, se irán distanciado.

Deja el primer comentario

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Las cookies empleadas en esta web nunca almacenan información personal.

Para más información, consulta la política de privacidad.