Conforme uno va leyendo se sorprende ante lo que va pareciendo una novela de aventuras sin muchas más pretensiones. Hernán Díaz, sin embargo, cuenta las cosas con mucha fuerza. En Fortuna era el SXX estadounidense y en A lo lejos se remonta a la época de los pioneros pero está claro que al autor argentino le gusta norteamérica (hasta escribe sus novelas en inglés). Y es verdad que más allá de la aventura, hay también algo de un D. Quijote solitario que vaga en pos de un objetivo cada vez más inalcanzable por desiertos que recuerdan a los de Tuareg, que se acerca a la naturaleza con el interés de Bailando con Lobos y que detecta el hedor de los blancos y de su civilización como tantos otros han contado antes. Pero ni la potencia de la narración, ni la aventura en sí, ni el trasfondo filosófico logran que la novela, bien traducida, pase con más gloria que pena.
Traducción: Jon Bilbao
*Novela
.
.
.
