Novela policiaca de argumento relativamente convencional que tiene una manera de entremezclar los diálogos curiosa: narra a la vez lo que sucede en un momento y lo que más tarde cuenta de eso que ha sucedido a otra persona. A veces son las propias reflexiones del narrador las que acaban en diálogos con otros personajes. También entremezcla historias diferentes. Todo ello, interesante, a veces hace al relato algo confuso al menos para mí, aunque he de reconocer que no estoy muy acostumbrado al género y tal vez sea un problema mío. Me llama la atención que no hayan tildado el nombre del protagonista, Larrazábal, cuando además consta en el relato que se pronuncia como una palabra llana. Quizá sea consecuencia de una edición que se ve poco cuidada. El lenguaje sí lo está y abunda en palabras que a mí me extrañan un poco pero que posiblemente no choquen tanto en otros países (Jorge Eduardo Benavides es peruano, lo que también le disculpa por suponer a Lequeitio en Guipúzcoa).
La historia central es interesante y está bien resuelta pero se echa de menos algo más en las historias periféricas, me recuerda a alguna de las novelas de Félix García Hernán, y particularmente en la vida sentimental del protagonista. Parece al principio que va a tener más profundidad dada la idiosincrasia de la pareja y de hecho la presenta de una manera muy atractiva, incluso en algún momento parece que va a pasar a resultar relevante pero al final se queda en un mero acompañamiento sin importancia. Sucede lo contrario de aquella novela de Lemaitre, Irene, en la que esa vida sentimental iba ganando protagonismo hasta pasar a ser parte fundamental de la trama, lo que hacía que fuera mucho más que una simple novela policiaca.
Me olvidaba, fue un regalo por el Día del Libro. Tengo un poco olvidado un día que antes festejaba mucho más. A ver si lo recupero para el año que viene.
*Novela de intriga
