Otra buena recomendación que cuando me puse a leer me decepcionó un poco porque no sabía que se trataba de un libro de relatos. Habría preferido una única historia pero la verdad es que los relatos me fueron ganando poco a poco.
Y es que aunque son historias sueltas, en realidad las protagonistas las unen. Ellas son casi las mismas aunque con diversas edades y circunstancias de modo que el libro bien podría llamarse “La vida de una mujer sonriente”. El título es tan atractivo como esas mujeres que seguras de sí mismas, tan dubitativas, con relaciones tan diferentes con los hombres, que lo mismo aceptan satisfechas lo que les trae la vida que se oponen a ella con firmeza o sonríen introspectivamente por motivos ajenos a lo que les rodea.
Son mujeres muy reales de las que yo me enamoraría aunque no sean diosas ni heroínas. Mujeres que rezuman un feminismo profundo, tranquilo, nada militante pero sólido que las hace aún más agradables. Una ganó un premio Nobel por descubrir el gen de la vanidad lo mismo que otra es una joven excursionista muy poco respetuosa con el medio ambiente. Todas sumergidas en sus pensamientos, dudan, saben y sonríen.
Los relatos tienen algo de fábula, incluso a veces comienzan con el típico “Había una vez…” y simplemente se recrean en la prosa, en reflexiones muy interesantes (qué bueno eso de las dos tacañerías) y en la cultura y los paisajes ingleses. Cuando uno descubre unos personajes tan valiosos se queda con ganas de haber conocido a Margaret Drabbler.
*Novela literaria
