Un tebeo que tiene buenos personajes, buena historia, buen formato de tipo europeo, buen dibujo… pero que se alarga, y alarga a base de desvaríos que lo acaban echando un poco a perder. Quizá se trate de un caso de exceso de éxito porque sin él es posible que se hubiera visto reducido a dos o tres volúmenes y, en ese caso, probablemente el guión se habría rematado mucho mejor. Pero de momento lleva la friolera de cinco tomos… y parece que no sabe cómo acabar. Me recuerda un poco a la serie Perdidos (Lost), que también tiene un buen elenco de personajes y una historia interesante al principio pero que se va complicando hasta extremos increíbles y hasta agotar mi paciencia por completo.
Solos, de Fabien Vehlmann y Bruno Gazzotti, tiene algunas cosas muy buenas: los personajes son muy reales y aunque chavales, tienen una personalidad bien definida que se manifiesta sutilmente en muchas ocasiones. También pretende tener un trasfondo filosófico curioso que va desarrollando el pensador del grupo para explicar los extraños sucesos en que se ven envueltos: supone que están viviendo los instantes antes de morir, que para el que fallece son como una eternidad. Y las necesarias aventurillas estrambóticas de fieras escapadas de un circo que atacan por doquier, etc. le dan vidilla al tebeo… hasta que uno prácticamente se olvida de lo que pasa en realidad y se ve sumido en una carrera tras otra en pos de nada y a cual menos explicable. Como digo, de haber rematado la historia en el tercer tomo habría resultado mucho mejor.
*Tebeos
