Interesantísimo libro bien recomendado por una historiadora. No sólo analiza en profundidad al personaje sin perderse en detalles a pesar de sus muchas páginas si no que da un enfoque social a la época desde un punto de vista novedoso (al menos para mí). Sí, porque Alfred Manfred es un historiador soviético que escribe en plena guerra fría y se nota. Desgrana los acontecimientos dando un papel al pueblo de la revolución francesa que resulta verosímil y a la vez complementario con la historia más conocida que se basa en personajes e hitos. Y dicho sea de paso, aprovecha para sacudir a fondo a sus colegas en muchas ocasiones. Quizá peca de darle una importancia a Rusia que choca con el ninguneo con que trata a Inglaterra. No viene mal recordar al leerlo una de las poquísimas novelas que me han gustado de Reverte, La sombra del águila, para quitarle hierro a tanta estepa y tanto zar.
A lo largo del libro se aprecia a Napoleón tanto en sus mejores momentos como en los peores. Un gran hombre, sin duda, que se equivocó y ofuscó muchísimo pero que también se esforzó y acertó otro tanto. Quizá lo más atractivo sea la visión del gran Napoleón estratega como una consecuencia del trabajo y de la ciencia. La oposición de estas virtudes contra la nobleza rancia le dio muchas victorias. Y eso mismo le permitió a Francia vencer contra el resto de Europa. El triunfo de la modernidad sobre lo obsoleto. Lástima que para España Napoleón fuera un obstáculo para esa modernidad que, de su mano, se veía como una imposición extranjera. Sorprende también en el libro la poca relevancia que da a una guerra en España que se adelantó en cuatro años a la rusa que culminó el desastre napoleónico.
Lo que es lamentable es la edición de Akal: desde la traducción hasta las innumerables erratas y errores de bulto que incluso dificultan extraordinariamente la comprensión de muchísimos párrafos.
*Historia
