Buena recomendación de un librero, se trata de un libro del que, como novedad, lo que más interesante me parece es el índice sin que ello pretenda desmerecer al resto de aspectos en absoluto. De hecho ya del título se puede desprender que no va a ser la Historia con mayúscula la protagonista del libro. En un momento no hay lugar para extenderse en causas o consecuencias, en profundizar, en analizar… No, se trata más de fotos que de una película. Y de fotos sueltas, ni siquiera de un álbum. Por supuesto que uno aprende algunas cosas y recuerda otras, que descubre pequeños detalles interesantes. Pero más allá de lo histórico o de lo anecdótico de sus páginas, encuentro más interesante el índice porque enumera las fotos que se han escogido.
1.- Muerte de Cicerón
2.- La caída de Constantinopla
3.- El descubrimiento del Pacífico
4.- El Mesías (Haendel)
5.- La Marsellesa
6.- La batalla de Waterloo
7.- Elegía de Merimbad (Goethe)
8.- La fiebre del oro en California
9.- El fusilamiento de Dostoievsky
10.- Telégrafo entre Europa y América
11.- Huída y muerte de Tolstoi
12.- La carrera por el Polo Sur
13.- La vuelta de Rusia a Lenin
14.- La Sociedad de Naciones de Wilson
Lo primero que llama la atención es que los momentos recogen muchas más derrotas y fracasos que que otra cosa. Stefan Zweig elige esos momentos no sólo porque son importantes sino porque prefiere ponerse del lado del perdedor que hace el máximo esfuerzo dando así brillo a la Humanidad. No cabe duda de que la epopeya de Scott hace mucho más singular el descubrimiento del Polo Sur que la coronación del Everest, por ejemplo. Me atrevería a decir que sólo el de Balboa refleja un momento claramente exitoso para el protagonista y hasta ése se ve opacado por sus desmerecimientos durante la aventura y por tantas otras gestas de la época comenzando por la de Colón.
Y es que los momentos estelares encuentran su aquél en la forma de contarlos del autor, a medias entre crónica y épica, que sumergen al lector en aquellos mundos. Es el levantarse tras la caída lo que Zweig destaca por encima de todo. Por encima incluso de una última derrota. Zweig desciende al detalle y lo engrandece. Saca a relucir los orígenes mediocres de muchos que, llegado el momento, dieron la talla como hombres con independencia de su éxito histórico porque la Humanidad creció con ellos. Y todo eso con una prosa agradable, entretenida, en la que el entusiasmo del autor es contagioso lo mismo en las batallas como en los avances tecnológicos o en la creación artística.
Porque, y es lo último, el índice destacable de la Humanidad para Zweig recoge a los guerreros, a los políticos, a los exploradores, a los artistas, a los enamorados, a los hombres de negocios y a los que simplemente tocó la fortuna en un momento, ya fuera merecidamente o porque pasaban por ahí en ese momento. Con todos se forja la Humanidad.
*Historia
