Otro tebeo de este magnífico dibujante que aquí, con historietas cortas, sí consigue además brillar como guionista. Cierto que, también por lo encorsetado de las tiras, limitadas a unas pocas viñetas para que aparezcan en un periódico, no puede lucirse tanto como dibujante pero pese a ello tiene detalles bonitos.
Las viñetas en las que aparece el protagonista con su pareja en el sofá, recogida ella sobre sus piernas, en diversas circunstancias él, resultan de lo más expresivas. Por otra parte, presenta observaciones agudas, con mucho humor, de situaciones de lo más cotidiano. No es un tebeo de reírse, es más de sonreír ante lo que reconoces con frecuencia y ante cómo Paco Roca se ríe de sí mismo sin complejos. La tira en la que se encuentra el protagonista de unos treintaitantos con él mismo de quinceañero y el primero le da un cachete al chaval por no haberse tomado en serio el aprender idiomas es genial. Es el cachete que sin duda se habrá dado muchas veces así mismo cuando ya era tarde. En el tebeo aún podría surtir algún efecto.
Me ha recordado mucho a otros tebeos de hace años que me encantan: los de Maitena. Éstos hablan mucho más de chicas y acabaron teniendo un formato muy específico. El hombre en pijama es más libre, habla de chicos y posiblemente por disponer de más espacio esté menos concentrado pero ambos tratan el día a día con extraordinaria agudeza y humor. Por desgracia, al igual que Maitena, conforme pasan los años el hombre el pijama va perdiendo gracia y frescura y los otros dos tomos editados, aunque tienen cosas muy buenas, en conjunto decaen bastante.
*Tebeos
