Lectura un poco obligada, la verdad es que me gustó bastante a pesar de no ser el policiaco mi género favorito. Bien escrita, con varias notas aclaratorias que se agradecen y diálogos razonables, ni muchos ni pocos, ni por sistema absurdos por lo coloquial e intrascendentes simplemente metidos para «dar ambiente» como pasa en otras novelas de este tipo.
También me gustó que estuviera ambientada en Valladolid. Eso afecta a la trama por lo que tiene de ciudad pequeña en donde es fácil que unos conozcan a otros. La novela hace un poco de guía gastronómica y de ocio por la ciudad castellana.
La trama está bien perfilada, ni muy sencilla ni muy complicada, conforme va avanzando uno va poniéndose más alerta, y sólo muy al final se complica en exceso, en mi opinión. Pero para cuando uno llega allí ya ha leído muy interesado más de quinientas páginas, que está más que bien. Sólo me parecieron innecesarias algunas pocas páginas del psicólogo. Y para mí también sobra todo lo relativo a la música que inunda la novela. La desconozco casi por completo y leer las letras tampoco me dice gran cosa. Supongo que tendrá sus aficionados y así puede permitirse César Pérez Gellida ese comentario tan afortunado de que éste es un libro con banda sonora. Tampoco me gusta que hable castellano pero imagino que en el caso de un vallisoletano será inevitable.
Los capítulos comienzan dando la ubicación y fecha, lo que asusta un poco, la verdad, cuando realmente no es muy necesario porque la narración es suficientemente clara. Reconozco que es cómodo pero le da un aire a la novela que no merece.
Ah, una tontería: pensando que la historia era muy actual, me fue llamando la atención en los sitios en los que fumaban los personajes. Primero en una oficina, luego en un bar de copas… Me parecía que había leído mal el tipo de local hasta que vi que efectivamente fumaban en todas partes sin reparos. Resulta que la historia transcurre en 2010, justo antes de la ley antitabaco. De hecho, en los últimos capítulos ya en 2011 se tienen que salir al exterior para fumar. ¡Cómo nos acostumbramos a lo bueno!
*Novela de intriga
