Jon Fosse: Mañana y tarde
Premio Nobel “por su innovadora prosa que da voz a lo indecible”. Uno, la verdad, espera algo más que el hecho de utilizar pocos puntos. Sobre todo cuando buena parte de ellos se sustituyen por apartes (sin punto) o mayúsculas. Si vamos a eso, Saramago era bastante más innovador y le dieron el Nobel hace ya muchos años.
No puedo decir que Mañana y tarde esté mal, es demasiado corta para equivocarse en exceso. Sí me parece una historia escasa que, al ser tan breve, puede permitirse resultar algo confusa y aparentar profundidad cuando en realidad no hay más que unos pensamientos un poco delavazados. Es una narración asimétrica, con un capítulo corto del parto del personaje y otro de lo que podría ser su espíritu al abandonar su cuerpo ya viejo. Pero lo de que en eso se condensan los detalles de una vida, como reza la contraportada, me parece excesivo. Por lo visto para Fosse escribir es como rezar y algo de eso tiene el libro. Algo como reflexiones propias, algunas sobre Dios, sobre la muerte, un personaje Juan, otro Pedro, la barca de Caronte…
También sucede que, en este tipo de prosa tan literaria que casi cambia la narración por la poesía, la traducción juega un papel fundamental en las evocaciones que pretenda el autor. No me ha parecido mala, está hecha a dos manos, lo que me parece una gran idea: una traductora española junto con su madre noruega. Estoy convencido de que resolver los problemas de la traducción mediante la conversación entre dos, uno de cada lengua, es la mejor manera de hacerlo. Pero incluso así es difícil trasladar a otro idioma todo lo que un texto como debe ser el original noruego pretende transmitir. Y más cuando parece que Fosse intenta jugar con las repeticiones y su posible sonoridad en noruego, que al pasarlo al español, necesariamente desaparece.
Cuando la historia dice poco y la prosa pierde aquello que pudiera decir, lo indecible se queda en nada.
.
.
Traducción: Cristina Gómez y Kirsti Baggethun
*Novela
