Relectura obligada tras ya dos años de vacaciones en Cádiz. Fue mi primera novela de la autora y la verdad es que me encantó. Lo que comienza con aire intrascendente de bonitas descripciones se va enroscando y cogiendo tensión hasta extremos insospechados. Uno empieza leyendo con gusto, sigue con afición y acaba con avidez.
Conozco quien ha calificado al libro de culebrón y algo tiene de eso. Sin embargo la prosa de Almudena Grandes no permite que caiga en ese pozo. También Guerra y Paz o Lo que el viento se llevó tienen algo de culebrón y son muchísimo más. Con buen ritmo, yendo y viniendo, dos largas historias, dos vidas, acaban convergiendo en una tercera historia tan apasionante como las anteriores. Con ellas revives el Madrid de la postguerra, el de los ochenta y el desbarajuste estival en sitios tan bonitos como las playas gaditanas. Edades diversas, problemas variados, unos pasados, otros de rabiosa actualidad… Es una novela larga, de ésas cuya extensión aún supone un aliciente más para leerla. Una novela que hay que leer con atención, Almudena Grandes escribe muy bien y hay que solazarse en cada frase de media página. La novela que con la que uno revive el placer de la lectura de que decía Proust.
*Novela literaria
