Reseña Las despedidas Jacobo Brgareche

Las despedidas

Jacobo Bergareche

Guillermo del Campo
Fecha: 28 de septiembre de 2025
Categoría: Sin categoría

El título me parece engañoso porque, aunque hay una frase bastante corriente que se repite, “las bienvenidas largas y despedidas cortas”, no creo que la novela vaya de eso. Lo que no sé es si va del alcance de la paternidad y del derecho a tener un hijo en solitario, que es lo que me ha hecho reflexionar a mí. Pensando en el hijo, me parece mal que se le prive deliberadamente de uno de los progenitores y también que uno de ellos use al otro simplemente como medio biológico para conseguirlo.

En la novela, es esto lo que aparece como positivo mientras que ridiculiza a quien siente unos repentinos escrúpulos y se siente engañado. No seré yo quien reclame una paternidad de la que no se ha tenido noticia durante veinte años, me es extraña esa “responsabilidad biológica” que a veces aqueja a las personas. Creo que la paternidad es algo que ha de vivirse y que lo genético es circunstancial. Al fin y al cabo, durante siglos la humanidad nada supo de genética sin que ello afectara en lo más mínimo a los hijos. Por eso me parece que la adopción es una paternidad completa, sin reserva alguna.

Pero aparte de la toma de posición de la novela, también me interesa cómo refleja lo positivo y lo negativo porque en esto tengo ideas contradictorias. Por una parte, quien descubre al hijo sobrevenido, se enamora de él hasta el punto de estar dispuesto a dejar a su familia anterior, esposa y tres hijos, de la que está hastiado. Se trata, además, de alguien que tiene que acabar reconociendo que si se gasta trescientos euros en una botella de champán es simplemente porque los tiene y supone que será bueno, no porque sepa una palabra de vinos. Un madrileño que para quitarse un disgusto se va una semana a drogarse a un camping en medio de un desierto estadounidense cuyo acceso, sin nada incluido, cuesta otro dineral. Alguien a quien se retrata patético, de acuerdo con los tiempos que corren. Aunque la música le gusta mucho, no es capaz de recordar su canción favorita de la que sólo dice que pertenecía a un disco blanco… que resulta ser The wall, de Pink Floyd. Qué tonto, no se acordaba…

Sin embargo, cuando crees que está ridiculizando adrede al pijo madrileño, Jacobo Bergareche se descuelga con que en los ochenta, los años de plomo, él y sus primos no acababan de congeniar en los veraneos de las playas vascas. Bueno, no Jacobo sino Diego, su personaje y su tocayo. Y entonces me planteo si de verdad lo está ridiculizando o si lo estará reivindicando, porque la estupidez, ahora de Jacobo, es palmaria: no es que por entonces no cayeran bien los madrileños en Vizcaya, es que el terrorismo los arrinconaba. ¿De verdad reivindica a ese personaje cuyas mayores virtudes, aparte de hacer dinero, son la de la sinceridad a la hora de hablar de vinos o de música? Y entonces también me surge la duda de si no estoy yo también inmerso en lo políticamente correcto. Porque Diego no es menos tontarra que tantos personajes de Almudena Grandes, por poner un ejemplo, cuya pureza se da por descontada por el mero hecho de ser de pueblo, proletarios y conformarse con las tarteras. ¿Reclama Bergareche que los ricos no necesariamente, no por serlo, han de ser menos auténticos, o menos felices, que los pobres?

Desde luego, eso no tiene nada que ver con las despedidas y me hace pensar en si no se trata más que de una novela intrascendente, que se lee fácilmente y de la que no queda más rastro que el que uno se pueda inventar.

.

.

*Novela

.

De qué va. (Quizá no quieras leerlo).
En el anonimato de un gran festival estadounidense, Diego, un español recién casado y con dinero se enrolla intensamente con una desconocida. Casi veinte años después se reconocen en Menorca; ella va acompañada de un chico que es el vivo retrato de Diego. Éste, hastiado de su familia, está dispuesto a dejarlo todo por ellos y tendrá que ser la madre, aquejada de cáncer, quien le explique los genes no bastan para ser padre, que ella buscó tener un hijo sin padre y que a esas alturas no debería ponerse a hacer tonterías.

Deja el primer comentario

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Las cookies empleadas en esta web nunca almacenan información personal.

Para más información, consulta la política de privacidad.