Me gustó mucho la película El secreto de sus ojos, con Ricardo Darín. No me gusta ver películas de libros que me han gustado pero no me importa si sucede a la inversa, siempre que tenga alguna seguridad de que el libro, por sí mismo y sin la publicidad de la película, vale la pena. En este caso Eduardo Sacheri era una garantía.
Evidentemente la lectura queda muy condicionada por la película ya que es difícil saber cuánto trasmite el libro y cuánto lleva uno ya sabido del cine. No me ha disgustado leerlo e incluso en algunos aspectos resulta algo más verosímil que la película. Engancha e interesa. Sin embargo, siendo ambos complejos, la película me llega más. En el libro la historia de treinta años de adoración en silencio resulta poco real y casi pesada. Quiero pensar que el acertado cambio del título para la película vino también a integrar en él tanto esa historia de amor como la principal del asesinato. Resulta más equilibrado porque la historia de peso es la policiaco-vengativa y la pretensión de que lo sea la historia accesoria es vana. De hecho, incluso en la película está más justificada esa pretensión aunque ocupe menos páginas-minutos.
En general la película mejora muchas cosas y eso hace desmerecer al libro por comparación. Se cambian acertadamente hasta algunos nombres y, por supuesto, ciertos sucesos que resultan así mucho más atractivos. Cuenta el autor que un libro y una película son cosas distintas y que tuvo que resignarse a cambiar cosas. Más que resignarse creo que tuvo la ocasión de aprovechar otros ojos que aportaron mucho a su buena historia.
Y, claro, leer en argentino no es tan sencillo. El tono chistoso puede resultar cargante a veces para quienes no estamos acostumbrados. Eso se nota más al leer que al oído y se nota más cuando las varias páginas sobre si me atrevo a llamar a Irene o no resultan algo insustanciales.
En resumen: yo creo que el libro debe ser buenecillo pero, la verdad, prefiero leer otras cosas del mismo autor. Y si quiero recordar esta historia, que ciertamente es muy interesante, prefiero con mucho la rodada a la escrita. Con Los santos inocentes no me pasa: ambos, película y libro me parecen fantásticos pero es uno de los pocos ejemplos que tengo para hacer comparaciones. (Lo mismo puedo decir de El nombre de la rosa). Por eso no recomendaría esta lectura.
*Novela de intriga
