Me ha dejado estupefacto la saña con la que el autor critica a la autora de Imperiofobia. Ya es bastante que abiertamente diga escribir todo un libro como contestación a otro como para que, además, el nombre más repetido en Imperiofilia sea el de la antagonista y que lo sea para vituperarla sin ambages. Si yo criticaba a Roca Barea por sus descalificaciones, lo de Villacañas va muchísimo más allá hasta convertirse en una obsesión. Y es una pena porque en Imperiofilia se aprecian cosas muy buenas.
Me parece absurdo dedicar tanto esfuerzo en criticar con ese denuedo a otro libro tildándolo de libelo populista y malsano entre otras muchísimas descalificaciones. Absurdo el esfuerzo del autor… y el del lector al que mejor le aprovecharían argumentos concretos y mucho mejores comparaciones que oponer a la imperiofobia. Ésta no me convenció en absoluto pero tampoco puedo decir que la imperiofilia lo haya hecho. Habría querido que se extendiera en, por ejemplo, por qué los impuestos como la alcábala eran tan mal recibidos, sobre las cifras de brujas quemadas en Europa o sobre tantos otros asuntos en vez de rechazarlos desde la generalización. Incluso aunque le merezcan semejante desprecio, mejor que afirmar que Roca Barea tiene vocación de sepulturera habría sido pormenorizar un poco el fondo y no quedarse en la retórica.
Pero, decía, cuando alguna vez Villacañas abandona ese tono tan agresivo y vacuo a la vez, aparecen cosas interesantes: su análisis del efecto de nuestra inquisición, sobre el imperio americano y sobre cómo enfocar el estudio de la Historia. En esos tres capítulos (36 páginas en total) el autor sí esboza sus teorías brevemente, y parecen sólidas. Procuraré leerle algún otro libro, cosa que, reconozco, no me inspiró Imperofobia.
A mí esos tres capítulos mencionado me han justificado la lectura del libro pero las más de 200 páginas restantes no merecen la pena en absoluto. Por falta de fundamentos y por reiterativas. Creo más que aconsejable que, tras el prólogo, se comience la lectura directamente en el capítulo del Efecto Inquisición. (p155). Podremos así llegar al de El Imperio de América y al de la Conclusión. Y aún tendremos suficientes insultos para acumular y hacernos una idea de lo que nos hemos saltado.
*Pensamiento
