Un tebeo más que me recomendó David, el librero, y que me ha gustado mucho. Narra la cautividad de un voluntario de una ONG que es secuestrado en Chechenia.
Pero lo que cuenta Guy Delisle es su monotonía, el desesperante paso del tiempo… Con todo y aunque un poco largo, te traslada bien esas sensaciones. El dibujo muy bonito; muy sencillo. El juego con las luces es precioso (véase la portada) aunque a veces resulte algo forzado el que para marcar el paso del tiempo el reflejo de una ventana varíe de una manera tan poco verosímil.
Quizá le falte un poco de antes y después de la historia porque el tebeo se limita estrictamente al cautiverio y en más de 400 páginas se habría podido completar un poco pero imagino que se trata de algo deliberado para no introducir variedad en lo que quiere transmitir.
*Tebeos
