Relectura de un libro que me impactó en su día y en la que tenía interés desde la pasada epidemia de COVID. El título me parece un acierto pues sin ser el texto un ensayo en sí, es una novela, en parte por lo que hace reflexionar al lector ante una situación tan extraña y dura (una repentina epidemia de ceguera) y por las muchas y variadas reflexiones que introduce el autor en el relato, sí que puede decirse que se trate de un ensayo sobre la ceguera aunque entendido todo, ensayo y ceguera, en un sentido amplio.
Lo que narra Saramago es angustioso y realmente se hace difícil seguir las disquisiciones en las que se entretiene el autor. En muy poco tiempo los ciegos van descendiendo escalones de dignidad y aunque se trate de una parábola, no es difícil asimilarla a otras situaciones más reales: problemas de organización, los derechos de los de una sala del centro de internamiento a negar el acceso a los que van llegando, que recuerda mucho a lo que sucede con la emigración, el lamentable comportamiento de los gobiernos en situaciones de emergencia… El libro avanza a buen ritmo hasta el final, que se alarga innecesariamente no sé por qué.
El Ensayo sobre la ceguera está escrito en párrafos larguísimos, con pocos signos de puntuación, usando las mayúsculas para hacer incisos que separen la narración de las elucubraciones que se insertan a cuento de mil cosas propias de una situación tan extraña. Eso hace que a veces cueste entender bien todo lo que sucede. Sí permite constatar que en las situaciones desesperadas sale lo mejor de muchas personas y, en mucha mayor medida o al menos de manera más notoria, lo peor de tantas otras. La mujer del médico conmovedora en muchas ocasiones, incluso en algunas que no se acaban de comprender del todo.
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Traducción: Basilio Losada
Buena traducción, aunque del portugués no debe tener demasiada dificultad, se lee estupendamente.
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Verde/*Novela
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