Es la segunda vez que leo la última novela de Maggie O´Farrell. Lo hice con Hamnet cuando salió y lo he hecho con El retrato de casada ahora. Entremedias aproveché para leer obras anteriores de la autora. Curiosamente estas dos últimas novelas son de tipo histórico en tanto que las otras están ambientadas en un entorno más contemporáneo. La novela histórica es un género que me parece controvertido. Hay quien considera cualquier relato de ficción ambientado en un momento histórico como parte del género pero yo me inclino más a considerar novela histórica aquélla que cuenta algún pasaje de la Historia junto con pormenores inventados que dan pie a lo novelado. El retrato de casada podría ser de este último tipo pero el pasaje es demasiado nimio para considerarlo Historia (simplemente hubo una boda entre el duque de Ferrara y Lucrecia de Médici) y lo novelado, la vida de la novia, no es precisamente un pormenor sino la verdadera novela.
Como en otros libros de la autora, sus personajes son problemáticos y tienen mucha fuerza. Sin embargo, aquí prácticamente es sólo Lucrecia la que carga con el peso de la narración, no es un relato coral en absoluto como en otros libros. Al contrario, se echa de menos mucho más desarrollo del aya Sofía o de Cosme de Médici y de su esposa Leonor de Toledo, los padres de Lucrecia. Sí, cuando aparecen, como el mismo Alfonso II, brillan, pero lo hacen muy poco y uno se queda con muchas ganas de más. Alguien tan relevante como Emilia no debería aparecer casi de la nada mientras desaparecen los hermanos, los pintores… Porque Lucrecia tampoco da tanto de sí por más que la maestría de O´Farrell siga manteniendo el interés durante todo el libro. Una joven soñadora, tal vez algo inestable, enfrentada a un matrimonio prematuro. Sin duda, el lector percibe con claridad las dudas del personaje y las hace suyas pero se queda algo corto. Pasa lo mismo con el entorno: apenas una vez se menciona la cúpula de Florencia y quizá sólo dos el David. ¿Se celebraría la boda en Sta. Mª Novella? ¿No podía Vasari haber aparecido algo más ya que para Brunelleschi o Alberti era tarde?
La narración está desordenada, lo que permite hacer bueno eso que decía Hitchcock de que la tensión se logra dando información más que ocultándola y desde muy pronto sabemos que Lucrecia teme que la asesine su marido. Pero en realidad eso se queda en casi algo anecdótico entre tantas páginas. Sabes que algo pasará pero no deja de pasar poco. Por otra parte, quizá por la cercanía de los diferentes momentos de la narración, los saltos resultan algo confusos porque, claro, la protagonista no puede cambiar demasiado entre unos y otros si apenas han transcurrido algunos meses.
Eso sí, otra estupenda traducción de Concha Cardeñoso que ayuda a leer el libro con gusto. De haber sido éste el primer libro que hubiera leído de la autora, como me pasó con Hamnet, habría seguido leyendo el resto porque me parece magnífico pese a que de los cinco, es el que menos me ha gustado. No sólo está muy bien escrito sino que además está perfectamente hilada la trama: el médico que entre sus tratamientos absurdos facilita suplantaciones, el español que sirve de comunicaciones secretas… Si en el país de los ciegos el tuerto es el rey, en el olimpo de los dioses, la menor de las Gracias es maravillosa. Esperaremos con ganas un sexto.
Traducción: Concha Cardeñoso
PD. Un acierto de la editorial, algo mentiroso, el cuadro de la portada. De haber puesto el verdadero retrato, quizá el libro perdería interés.
*Novela histórica
De qué va. (Quizá no quieras leerlo).
Lucrecia se ve casada con quince años con alguien del que pronto sospecha que quiere matarle. Tiene suerte y logra torcer la Historia pero eso es sólo al final, cuando huye a sabiendas de que será inútil… e inopinadamente su vida se ve cambiada por otra. Hasta entonces sufrimos sus miedos, inseguridades…
