En realidad la librera me recomendó al autor, no tanto este libro, que ha sido un fracaso. Se supone que si el libro es muy policíaco o aventurero firma con un seudónimo y que cuando es más del tipo de novela literaria que dice Landero firma con su nombre. Pero éste no es ni una cosa ni otra.
Quizá el problema es que no me interesa nada la historia de un tipo errático a medio camino entre la locura y la exclusión social. O, mejor, que no me interesa su punto de vista, porque en algunos pasajes me ha recordado a la novela de Capote que también trata de gentuza pero que al estar narrada desde fuera sí me gusta a pesar de todo. El recurso de estarse explicando, no justificando, ante el juez tampoco me parece nada verosímil ni veo que aporte gran cosa aparte del dramatismo de la inevitabilidad del destino que tampoco me agrada en absoluto. Aunque, igualmente, no es lo determinista lo que me desagrada porque Crónica de una muerte anunciada me encanta. La verdad es que con una única lectura cada vez más desganada no sé decir con precisión qué es lo que no me ha gustado pero tampoco voy darle otra oportunidad al libro.
A John Banville, ya veremos.
*Novela literaria
