Creía que era una nueva novela de Mendoza pero se trata de un truco editorial y es de finales del siglo pasado. El prólogo del autor, de aquella época, ya avanza que se trata de una novelita a medio camino de todo. Quizá lo escribió para aclarar una primera edición que sorprendió un poco, no sé. En todo caso Mendoza sabe escribir ameno, con un punto de humor e ironía y la verdad es que el libro resulta agradable de leer. Un buen equilibrio entre el drama y la chufla, escueto, cuyo tono resumen muy bien la frase final del penúltimo capítulo. Me gusta el Mendoza de este tipo de novelas independientes que el de las sagas de Ceferino o Gurb.
A diferencia de sus libros más conocidos, en éste inserta los diálogos en el texto sin guiones ni renglones, cosa que me ha gustado. En realidad, me doy cuenta de que me desagrada que los textos se interrumpan por la razón que sea. Me gustan los diálogos así dispuestos (no recuerdo qué otros libros he leído que también lo hacen pero sé que me gusta) y me disgustan los símbolos diversos que se colocan entre las palabras. Así, evito colocar comas cuando las propias palabras ya la pueden indicar (la típica que antecede a “pero” que yo generalmente no pongo), no suelo abrir las exclamaciones y preguntas por la misma razón, etc. Me gusta la lectura corrida y nunca me desagradó por ello Saramago o Javier Marías.
Por cierto, durante la lectura, que es bien corta, me dejé olvidado el libro en dos ocasiones! Si me descuido no lo acabo.
Verde/*Novela
De qué va. (Quizá no quieras leerlo).
La madre superiora de un convento se enamora del cacique del pueblo pero cuando pretende huir con él, es secuestrada por el maquis para que cure a uno de los suyos, lo que la hará reflexionar. Muchos años después volverá a la masía a recordar aquello justo antes de morir.
