El título ya anticipa lo que es: una serie de cuentos tradicionales, Caperucita, Rampunzel, Los tres cerditos, etc, adaptados en el lenguaje y en el argumento a lo que hoy está de moda. El resultado, bastante absurdo, tampoco resulta tan extraño. He leído recientemente que se quiere censurar la película de Blancanieves debido a que el beso que le da el príncipe cuando ella está hechizada no es consentido. Repitiéndome en la broma, ciertamente es un sinsentido.
El libro es cortito, tampoco el tema da para más: los malos son inadaptados sociales, las muertes lo son siempre en un sentido metafórico, los pobres son desfavorecidos y los enanos, verticalmente limitados. En lo relativo a los argumentos hay algo más de variedad pero sin demasiado interés. Lo que de verdad me ha impactado es que James Finn Garner escribiera esto hace casi treinta años, en 1994. Me temo que lo mejor que podemos hacer es empezar a tener “hijes” y, como mucho, exigir que se hable de los “periodistos” porque lo demás debe estar más que perdido.
*Pensamiento
