Bien recomendado por quien está claro que sabe de esto, el libro cuenta de la Revolución Francesa desde un punto de vista que podríamos calificar de antihistórico: no son los acontecimientos los que llevan la narración sino el vivir de la época lo que acaba desembocando en la Bastilla.
De hecho, lo que cuenta es anterior al verano de 1789 y acaba precisamente con la toma de la Bastilla. Según Simón Schama, la revolución francesa fue una consecuencia inevitable de una sociedad que ya estaba sobradamente preparada para un cambio profundo. Las nuevas luces en alza, su reciente puesta en práctica en América y la implicación francesa allí (para perjudicar a Inglaterra más que por idealismo), la globalización de la economía (aunque sólo fuera europeización) fueron los motores de unos cambios impostergables.
Otra cosa es que se pudieran retrasar más o menos en los diferentes países, que incluso Francia echara marcha atrás en varias ocasiones, pasado el primer ardor de 1789, y que hasta nuestros días haya habido de todo. Pero la sociedad de ciudadanos era una realidad independientemente de los marasmos políticos.
*Historia
