Lo cogí con prevención por el tema, ETA, me temía lo peor… pero me ha gustado mucho. Como tebeo tiene un dibujo precioso y expresivo. Como historia… supongo que hay que haber vivido esos años tan duros para que te interese, es verdad, pero es mi caso.
Se presenta una realidad sin atenuantes, no se esconden los asesinatos y ni siquiera se pretende equilibrar las posiciones mínimamente. En Patria, de Aramburu, hay cabida entre tantísimos capítulos para reflejarlo todo y eso permite a quien quiere agarrarse a las cuatro páginas que le interesan de las más de quinientas del libro. Aquí no hay nada de eso. La realidad que se plasma está menos matizada, es más cruda y simple, tampoco un tebeo tiene sitio para más, pero por eso mismo va a lo esencial. Y el balance es tan desastroso que las razones sobran. No hay ideales que puedan justificar el dolor causado a las víctimas ni el que se sigue causando con la propaganda años después de enterrar a los muertos. Sin embargo, precisamente porque no hay excusa posible He visto ballenas permite un punto de encuentro para personas capaces de mirar para delante. Probablemente la mayoría, de un lado y de otro, puede leer este tebeo con gusto y hablar después.
Un etarra, un jesuita (de los de verdad, no un etarra con sotana) y un mercenario permiten pensar que hay un futuro vasco esperanzador. Llevará tiempo y habrá mucho que no se podrá recuperar. Pero es aceptando la realidad sin maquillarla como se podrá construir de nuevo.
*Tebeos
