Es evidente la pasión de Paul Auster por esta ciudad y ciertamente si alguien escribiera así de Madrid disfrutaría más de sus historias. Almudena Grandes escribe mucho sobre Madrid y sobre un tipo de familias con las que me es fácil identificarme; es uno de los factores por los que me gustaban sus libros. Pero yo no soy neoyorkino. Por si ello fuera poco, tampoco soy tan profundo como las metahistorias que se narran en este libro.
Me doy cuenta de que la historia base, la que se cuenta directamente, no es más que una excusa para apuntar otras más trascendentes pero no me interesan nada ni las unas ni las otras, la verdad. Quizá en unos años esté más dispuesto a reflexionar acerca de lo que el autor está pretendiendo contar pero hoy me quedo simplemente con el mal sabor de boca de una historia absurda dividida en tres partes bastante independientes, la última mejor y algo recopilatoria. A diferencia de 4.3.2.1, en donde también hay metahistoria pero el atractivo del primer plano me mueve a buscarlas, aquí me disuade.
*Novela literaria
