4.3.2.1

Paul Auster

Guillermo del Campo
Fecha: 16 de marzo de 2018
Categoría: Mis mejores

Empecé el libro sin saber nada de él, lo que es un error porque es conveniente una pequeña explicación previa de su estructura que las solapas no acaban de dar: cuenta diversas posibilidades que podría haber tenido una vida si alguno de los hechos que suceden se viera levemente alterado. Cuatro posibilidades, para ser más exactos. Eso hace que te vayas sorprendiendo cuando en el siguiente capítulo reaparecen personajes que en el anterior habían muerto, etc. Tampoco es exactamente como un árbol que va ramificándose sino más bien como un candelabro de cuatro brazos que avanzan en paralelo.

Las vidas son francamente agradables de leer y aunque algo liosas por el cuatriplicado, se entrecruzan en los personajes secundarios que, como el principal, pueden diferir un poco de unas a otras pero que son esencialmente ellos mismos. Son los hechos los que cambian, alguno de ellos cruciales, aunque eso arrastre en cierto modo a los personajes. Las vidas se desarrollan sobre la urdimbre de la historia reciente de los Estados Unidos y fundamentalmente de la guerra de Vietnam y el trauma que supuso para esa sociedad. Los temas frecuentes de Paul Auster, por otro lado. Quizá aquí está uno de los problemas para un lector español de hoy: aunque muchos de los sucesos son bien conocidos, el asesinato de Kennedy, los disturbios raciales, no me identifico tan plenamente con ellos como los personajes del libro, no los siento con la misma intensidad. Además, el protagonista será escritor y su vida abunda en lecturas a las que tampoco llego, por desgracia. Quién hubiera tenido una tía Mildred para ir tan lejos a través de la literatura. En mi ignorancia, me quedo con las ganas de disfrutar de las connotaciones de tantos libros que se citan como suele pasarme con los libros que hablan de libros. La misma vida universitaria americana de los sesenta, tan diferente de la española que conozco, hace que el último tercio del libro me interese menos. Por eso me suele gustar más leer a autores españoles. Y eso que la traducción, me ha parecido magnífica (teniendo en cuenta lo poco que sé al respecto y que se trata más de una sensación que de otra cosa).

Auster engancha, mantiene, sorprende, atraviesa pasajes maravillosos y escribe frases memorables «¿Por qué tendría que estar enfadado y no simplemente triste?» La humanidad de los personajes, que quizá destaca más sobre esa sociedad que yo veo mucho más impersonal de lo que seguramente será en realidad, es apabullante. Uno se encariña con ellos como hace el autor. Cariño que finalmente se reconoce en un final sorprendente, que no rocambolesco. Un final que se atisba cincuenta páginas antes cuando el autor te interpela una vez directamente y que se materializa en una explicación redonda, tranquila, sencilla y englobadora de las mil páginas del libro.

Por cierto, enhorabuena a Seix y Barral por seguir usando las tildes diacríticas.

*Novela literaria

Deja el primer comentario

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Las cookies empleadas en esta web nunca almacenan información personal.

Para más información, consulta la política de privacidad.