Interesante explicación de A. Penades y J. M. Pavía de los sistemas electorales más frecuentes y de cómo afectan a la configuración de nuestro parlamento. Han salido muchos otros libros de esta índole, no es primero que leo en estos meses, y la conclusión siempre es la misma: ni lo que tenemos es tan malo, ni existe solución perfecta.
Con todo, lo principal es que el nacionalismo no está actualmente sobrerrepesentado en España. Lo que sí tenemos es algunos partidos infrarrepresentados (IU, UPD, C´s). Y es que el nacionalismo es una anomalía para cualquier sistema democrático. En la medida en que los votos se relacionan con los territorios, la democracia deja de ser válida. Quizá el futuro pase por el voto telemático en el que no sólo se garantice el anonimato sino también ubicuidad. Un sistema en el que, de la misma manera que los partidos tienen límites en su ideario por razones de principios básicos (no se pueden defender ideas racistas, por ejemplo) tampoco se puedan defender intereses locales en un ámbito de elección mayor. Porque, de otro modo, el futuro de los sistemas democráticos es bastante incierto.
*Pensamiento
