Con ese título pensé que era una continuación de Miércoles que no habría merecido más comentario pero no es así. Comparten el dibujo precioso y tan cuidadoso con la arquitectura, tan sencillo a la vez, el aire de cotidianeidad, la mezcla de personajes mayores y jóvenes, la de ternura y humor tranquilo… Incluso diría que el título, que al parecer se basa en varios libros que tratan de los domingos (figuran al final del tebeo), es en realidad un reclamo para tirar del éxito de Miércoles. Sin embargo, Los domingos también no sólo no tiene continuidad argumental sino que, a diferencia del anterior en el que la historia era más coral, aquí se trata de una historia de amor sencilla, bonita, con principio y sin final.
De nuevo un tebeo sin mayores pretensiones, orgulloso de serlo sin necesitar considerarse otra cosa y que es muy agradable de leer.
.
*Tebeo
