Tres hermanos que narran un poco sus vidas en torno a una finca en Colombia, La Oculta. Aunque no sucede nada extraordinario, la narración engancha. El juego de los tres narradores, tan distintos, contando a veces cosas similares, aporta diferentes puntos de vista y completan una historia agradable de leer. Uno reconoce al autor de El olvido que seremos en el violín de la hermana, en el padre también médico, en el negocio independiente de la madre… Pero me gustó más la El Olvido que ésta de La Oculta.
Esa estructura de tres narradores alternándose, sin embargo, se le queda corta cuando de hacer la crónica de la colonización de Jericó, y de La Oculta, se refiere. Aunque resulta interesante, el autor ha de salirse prácticamente de lo que podrían ser unos comentarios de un diario para contar cómo se fueron poblando aquellas tierras.
El lenguaje se hace un tanto extraño, con bastante vocabulario ajeno: para el parto tuvieron que usar “un chupo de esos para destaquear cañerías”… Se entiende pero con cierta dificultad aunque tampoco importa demasiado; al fin y al cabo se trata de leer con tranquilidad una historia sin sobresaltos, apacible, en la que la precisión de una descripción es menos importante que el aire que la envuelve. Pese a ello, le falta una pizca de tensión tanto en alguno de los sucedidos como en el final.
*Novela
