Quizá el último libro que compré en el Círculo de lectores con sus magníficas encuadernaciones. Recuerdo que me gustó moderadamente y que lo mismo puedo decir ahora. Es un libro fundamentalmente de la guerra civil que tiene claro quiénes son los malos y quiénes los buenos por lo que no escatima nada ni a unos ni a otros. Va recorriendo años tomando aquí y allá lo mejor de cada momento: Asturias, paseos, Hendaya, los curas… Pero detrás de tanta amargura e injusticia apunta una historia más bonita contada a grandes rasgos. Son varios los narradores que se entrecruzan para proporcionarnos un cuadro sugerente aunque haya que completarlo. Uno de los narradores es un guardia civil que sufre su maldad de una forma psicológica, con voces y apariciones que le reconvienen su proceder. Es, posiblemente el personaje más interesante de la novela y de no tener ésta un tinte ideológico tan acusado, habría estado bien darle más protagonismo aún.
En cuanto a la historia de amor que flota entre tanta pesadilla, me ha recordado vagamente a El amor en los tiempos del cólera. Quizá porque se trata de un médico popular y una chica más discreta. Comienza con una entrevista supuestamente actual que luego se remonta a recuerdos. Pero Manuel Rivas no le da ninguna continuidad a esa entrevista y se centra más en los recuerdos de los narradores acerca de lo que fue un amor platónico de años de separación. De ese modo puede mantenerse en la guerra y, sobre todo, a base de retazos dejar que sea el lector quien complete la historia como prefiera. Gran diferencia con García Márquez, que se arriesga y agota el relato. El lápiz del carpintero no pasa de novela cortita, fácil, cómoda, de actualidad y un poco ventajista pero se lee con gusto.
*Novela
