Aunque el dibujo de Guy Delisle suele ser bastante sencillo, la Guía del mal padre es verdaderamente minimalista. Despojado de todo el color que en otros tebeos le da tanto juego a pesar de lo reducido de las gamas, aquí sólo hay unas leves sombras para acompañar a unas líneas muy simples. Las literas de sus hijos son un ejemplo de cómo menos puede ser más, citando al inspirador del marcapáginas de 2020.
Las anécdotas que cuenta no nos deberían sorprender en exceso a muchos padres y nos sacan unas sonrisas cómplices en la línea de los tebeos de Maitena: una autocrítica sincera unida a un gran sentido del humor. Lo que sí es cierto es que el tebeo resulta incómodo de leer porque hay tan poco en cada viñeta que uno ha de estar pasando páginas continuamente. Tal vez debería haberlas agrupado un poco más en un formato algo mayor.
*Tebeos
