Relectura de mi héroe favorito, un caso en el que a pesar de que el tebeo de F. Miller, D. Mazzuccheli y R. Lewis es del tipo de los que sugieren más que cuentan, me gusta mucho. Probablemente porque sé más de Batman y me resulta más fácil imaginar lo que sugieren. Bueno, y porque la imagen de Batman me apasiona de siempre. Su personaje en sí me gustó desde niño.
Es curioso cómo uno va perfilando sus gustos con tanta claridad. Nunca me gustó la ciencia ficción. Y siempre me gustó soñar con cosas o situaciones que fueran lo más reales posible. Una contradicción entre volar y andar que siempre he mantenido y que retrospectivamente he visto cómo desde muy niño se manifestaba. Batman es el superhéroe sin superpoderes, sólo tecnológico, en un mundo bastante real.
Y cuando uno es un aficionado a un personaje de ficción, disfruta con los detalles de este tebeo, en este caso de sus orígenes, más allá de las historietas.
Por cierto que el volumen que tengo es engañoso porque el tebeo en sí no ocupa más de la mitad de las páginas. Pero las otras son interesantes para ver cómo se realiza un tebeo. Sobre todo me sorprendió cómo se coloreó.
*Tebeos
