Compré el libro pensando en regalarlo si me gustaba. Y me gustó, pero no lo suficiente. Da la sensación de estar escrito a petición de una editorial. No porque Fernando Grande Marlaska quisiera contar cosas sino porque alguien pensó que podía vender lo que el autor contara. De todas maneras tiene un poco de todo: tiene pasajes bonitos, cosas interesantes y refleja a una persona que parece que vale la pena.
*Sucedido
