También fue éste el primer libro de Javier Marías que leí. En esta ocasión, lo releí. Me parece un libro magnífico con una dosis perfecta de tensión, curiosidad, ternura. Una historia además interesantísima.
Marías no es un autor fácil de leer, tiene un estilo propio muy particular y por eso me ha venido bien la relectura. Otros libros del autor cuya historia me ha seducido menos se me han hecho pesados por ese sin pausa con el que escribe. Salvando las distancias me recuerda a Saramago. Pero Saramago se limita a hilar unas frases con otras y Marías hila pensamientos, Es como si leyeras directamente del cerebro del personaje en cuestión, casi sin procesar los pensamientos, sin cribarlos, directamente como van saliendo. Puede resultar cansado pero reconozco que me gustó lo exhaustivo que es. En todos los sentidos.
Me encantó la imagen que me formé de la terraza del desayuno y de los Desvern. Me gustó tanto que en mi deseo de regalar el libro y darlo a conocer metí la pata un par de veces.
*Novela literaria
