Lectura indirectamente recomendada por Rosa Montero. Aunque no he leído más que alguno de sus libros, parece que abunda en referencias bibliográficas, no como notas al pie de página sino como parte de su relato. En La loca de la casa lo menciona y me despertó el interés: una historia de la que se conoce el final desde el principio, casi de carácter documental a la que sobran las páginas finales derivadas de la megalomanía del autor.
Tenía todos los ingredientes para no gustarme pero Rosa Montero mantenía que era una gran novela y reconozco su acierto.
Lo primero a reseñar es que le mantiene a uno en vilo todo el rato y eso a pesar de que apenas nada sorprende. Es un relato desnudo, seco, que impresiona y atrapa. También genera un vivo deseo por cambiar las cosas pero sin que el rechazo a los malos impida comprender algunas de sus motivaciones. No muchas porque el crimen resulta estremecedor pero sí las suficientes para convenir con Rosa Montero que la última parte no era necesaria.
*Sucedido
