Lo empecé con poca gana pero me fue ganando. Una edición curiosa, diferente, :Rata_, escrito así, evocando a una rata. La portada escueta, la contraportada abundante… El tema que no me atraía en absoluto, un título frío… Como siempre, me cuesta identificarme con otras culturas y las traducciones no ayudan: las velas no se apoyan en lo alto de botellas de gaseosa vacías. Pero es poca cosa y si se considera la lejanía geográfica con Han Kang, casi nada, lo mínimo que se podía esperar.
Actos humanos habla de la violencia en general aunque se refiera a un momento histórico concreto. Los personajes, apenas esbozados, se entrelazan poco a poco a lo largo de los capítulos que ofrecen sus diferentes puntos de vista. Lo que comienza de modo confuso se va aclarando a lo largo de las páginas pero sólo lo necesario para que el libro tenga una cierta coherencia. Lo justo para pasar de ver a sentir: al principio la muerte es algo ajeno. La iremos sintiendo cuando tengamos algunos datos más y conozcamos cada cadáver. Al final uno se pregunta cómo se puede ser pacífico en situaciones tan violentas. La narración que despierta eso es como de robot, muy estática, lo que podríamos sentir al mirar un cuadro. Se aleja de la narrativa normal que desarrolla una trama.
Me gustó mucho el capítulo de las almas y también la imagen del balón prisionero: como en la vida, puedes dedicarte a esquivar los balonazos pero al final te quedarás solo y tendrás que afrontar la lucha. El libro no llega a ser triste ni dramático. Es sencillo, neutro, las cosas pasan, no se juzga apenas, plantea algo para que el lector reflexione un poco y disfrute con una prosa ágil. A veces cuesta identificar a quién interpela en cada capítulo.
Al final hay dos comentarios sobre el libro y la escritora. Aunque para situarse un poco podría empezarse por ellos, tampoco pasa nada por empezar la lectura por el primer capítulo y dejar que ésta vaya empapando. Ya llegarán las explicaciones.
*Novela literaria
