Me interesé por el libro por el aire informal que parecía tener y por la editorial, Siruela. Parecía ser el tipo de libro que me gustaría escribir alguna vez aunque ya quisiera yo…
Se lee con facilidad y va contando cosas entretenidas relacionadas con las compras y con algunas tiendas que ya desaparecieron. Apela al cariño que todos tenemos a ciertos comercios por diversas razones. Para mí, El Corte Inglés es una especie de hogar, a pesar de lo que ha decaído, porque siempre he vivido muy cerca de uno. De todas maneras ni lo que cuenta me interesa demasiado ni la forma de hacerlo me llama la atención. Tal vez el episodio del afilador sea el más logrado. Y, por cierto, yo también uso la palabra escabel pero la distingo de un descalzador.
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*Ensayo
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