Maniac es el título del libro de Benjamín Labatut y es como era conocida una de las primeras computadoras (alterando levemente las iniciales de Mathematical Analyzer, Numerical Integration and Computer). El tema, la conexión entre los grandes cerebros y la locura, reflejada en los avances científicos a los que dio lugar la II WW y en tres genios concretos, aunque aparezcan muchos más. La estructura, desequilibrada, con un personaje central, Von Neumann, de mucho más peso en el libro que los otros dos. La forma: una mezcla entre el relato, la biografía, la crónica y los testimonios supuestamente novelados de un montón de personajes.
Ni el tema, ni la estructura ni la forma me atraen lo más mínimo. Una de las cosas que más me desagradan al leer un libro es que haya dudas acerca del alcance de la ficción. Todavía recuerdo la contraportada de Caballo de Troya en la que se decía estar sacando a la luz una investigación de la NASA. Aún siendo evidente el camelo, me molestaba. Y, sin embargo, Labatut sabe contar y logra engancharte desde la primera página hasta la última.
Uno lee a gusto, se interesa por lo que le va contando, lo relaciona con otros datos que posee (Oppenheimer, el más evidente) y acaba hasta apasionándose por el Go. En medio, muchas ideas interesantes sobre la racionalidad, el caos y el arte que expone quien dice ser Nelly, que la razón esclaviza, que dice un tal Morgenstern, que necesitamos dioses, moral y filosofía, que cuenta un tal Wigner que pensaba al final Neumann… Hasta las explicaciones de la diferencia de la potencia de cálculo de los programas de ajedrez y de Go son interesantes pese a que apenas sé mover las fichas de uno y otro juego.
Una conclusión: las computadoras son mucho más potentes que la mente humana, no entran en provocaciones y van directamente al objetivo. Por eso nos ganan. Pero carecen de intuición y de la idea de belleza. Y eso nos deja un resquicio de esperanza.
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*Novela?
