El nombre resulta mucho más grandilocuente de lo que en realidad es el tebeo, sin que ello le quite el menor mérito. Sí, es un tebeo ambientado en la segunda guerra mundial pero más bien de personajes que se encuentran entre sí que de batallitas. Además, muchos de los personajes son renegados, desertores… o están a punto de serlo. Son esos personajes tan típicos de Hugo Pratt, a veces cínicos, a veces más generosos.
Los escorpiones del desierto engloba varias historias publicadas por separado que permiten ver muy bien la evolución del autor: la trama pasa de ser más bélica, cínica y caótica a más humana y reposada, las viñetas crecen, y con ello la letra, que es muy de agradecer. El dibujo se simplifica muchísimo ganando una barbaridad en expresividad. La portada del episodio Brise de mer es un buen ejemplo con una mancha negra por barco y un cielo y mar separados por una mera línea ondulada. En esa simplificación, llaman la atención las máquinas y vehículos que siguen teniendo gran detalle. En algún sitio creo que leí que los hacía otro dibujante. Realmente no resultan muy acordes con el resto del dibujo en las viñetas finales pero no quedan mal. La evolución de Pratt recoge hasta otros personajes anteriores y así, aquí nos enteramos del final del famoso Corto Maltés.
Las mujeres también van ganando en importancia y siguen la línea de los personajes importantes: fuertes, decididos y capaces de lo mejor y de lo peor. Son, sin duda, una gran aportación a las tramas de las que los primeros episodios carecen. La verdad es que es un buen tebeo en el que se disfruta de las mejoras página a página.
*Tebeo
