La verdad es que no llevo un buen año en lo que a lecturas se refiere. Por diversas razones lo que he leído ha sido todo por trabajo y no he podido dedicarme a disfrutar de verdad (pese a que algunas de las lecturas de trabajo han sido muy interesantes).
En todo caso he conseguido mantener la costumbre del día del libro y este año no he tenido más remedio que acudir a mi admiradísimo Aalto y a la ópera de Essen.
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